Con la inestimable ayuda del productor Quincy Jones, Jackson publica en 1979 el álbum Off the Wall, editado por la discográfica CBS. Con este trabajo, que supone su lanzamiento definitivo como solista con unas perspectivas de futuro fantásticas, obtuvo unas ventas millonarias y recibió su primer Premio Grammy, al mejor cantante de rhythm & blues, por el tema Don’t stop ’til you get enough. En 1981 edita en compañía de sus hermanos el elepé Triumph.
En 1982 Michael publica el álbum Thriller, con el cual se transforma en una megaestrella del espectáculo, siendo por ejemplo el primer artista en obtener dos estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood. El álbum se ha convertido desde entonces en el más vendido de la historia, con aproximadamente 104 millones de copias, 65 en Estados Unidos y 55 en el resto del mundo. El éxito se debió en buena parte al videoclip del sencillo que da título al álbum, Thriller, un cortometraje de más de 13 minutos de duración dirigido por John Landis. El álbum había cosechado otros éxitos previamente, con canciones de distintos estilos como Beat it y Billie Jean (funk disco).De hecho, los vídeos de estas dos canciones abrieron a Jackson el acceso al nuevo canal televisivo MTV, siendo el primer cantante afroamericano que lo conseguía. Así preparó el terreno para la emisión reiterada del clip de Thriller, cuyo impacto relanzó las ventas del álbum.
Al año siguiente Michael Jackson actúa en el especial televisivo Motown 25: Yesterday, Today, Forever, presentando como sorpresa su paso coreográfico moonwalk, que causó asombro y que sería imitado por los aficionados al break dance y raperos.
La explotación del éxito del álbum Thriller se prolongó durante más de un año, pues encabezó las listas de ventas en Estados Unidos durante más de veinte semanas. Se lanzaron como sencillos siete de las nueve canciones que contenía, caso insólito. Pero tal éxito sometía a Michael a un creciente stress, con una continua exposición pública y bajo una sucesión de rumores sobre sus peculiares gustos y extravagancias.
En 1985, junto a Lionel Richie y un extenso elenco de artistas del momento (Stevie Wonder, Diana Ross, Tina Turner, Bob Dylan, Bruce Springsteen y muchos otros), Jackson lanza Usa for Africa, una producción musical que contenía el sencillo We are the world, que reunió millones de dólares para ayudar a la población hambrienta de África, especialmente de Etiopía, y se convirtió en el single más vendido hasta ese momento. También en 1985 compró los derechos de autor sobre las canciones más representativas del mítico grupo The Beatles; fue una jugada maestra en lo económico, pero le enemistó con su colega Paul McCartney, quien pujaba por los mismos derechos y se sintió traicionado.
En 1972, a los catorce años de edad, Michael inició su carrera en solitario con el álbum Got to be there, al tiempo que compatibilizaba su labor como vocalista de los Jackson Five. La canción Ben, que fue el tema de la película del mismo nombre, asentó la fama de Jackson como cantante de una voz muy melódica. Tras una sucesión de éxitos como Never can say goodbye, Rockin’ Robin o Dancing machine, llegaron las desavenencias con la Motown y con el propio Berry Gordy, causadas por una mayor ambición artística de los Jackson Five. El grupo deseaba autoproducirse y componer sus propios temas, pero Gordy sólo aceptaba esto con artistas de gran éxito como Stevie Wonder o Marvin Gaye. Este problema, unido a la cuestión de los pocos royalties que percibían los Jackson Five por cada disco que vendían, propició que en 1976 rescindiesen su contrato con la Motown para fichar por Epic Records, filial de CBS (actual Sony BMG).



Michael Jackson es popularmente conocido por haber sido un dotado bailarín, así como por sus coreografías, en la mayoría de los casos diseñadas por él mismo. Tiene pasos que son populares a nivel mundial, lo que le ha cosechado una infinidad de imitadores profesionales y aficionados. El más conocido posiblemente sea el llamado moonwalk o “paso lunar”, que según afirmo el propio Jackson en una entrevista, ideó a partir de los movimientos de los niños en las calles. Considerado por muchos como uno de los mejores bailarines del siglo, recibió la admiración de leyendas del baile como Fred Astaire y James Brown.



